BLACK REBEL MOTORCYCLE CLUB:La entrevista.Parte2.
noviembre 3, 2011 |
Por Nicolás Cabrera
Los días 8 y 9 de noviembre BLACK REBEL MOTORCYCLE CLUB estará presentándose en Niceto, en la capital de Buenos Aires en lo serán dos shows bastante más íntimos que los que suele dar el grupo en el resto del mundo. Jedbangers se comunicó con Peter Hayes, cantante y guitarrista de los americanos y habló sobre la actualidad de la banda, su próximo disco y, claro, su inminente visita a suelo nacional.
¿Por qué decidieron comenzar a editar con su propio sello?
En realidad nos dividimos 50/50 con Vagrant acá y con Co-Op en el resto del mundo. Nuestra única opción era que nos dejen hacer lo que queramos, y no quedan sello grande que dejen a un artista hacer lo que siente, creo. No funciona así. Actualmente un sello tiene que estar en control de la mayoría de las cosas de la banda para poder mantenerse. Pensamos que era el momento y lugar de hacer nuestra música. Con la misma presión de editar discos, pero no las mismas preocupaciones y presiones que tienen que ver con hacer cosas que no querés. No sé si eso tiene sentido, pero tiene sentido para nosotros. Y ellos aún pueden echarnos o lo que sea si piensan que estamos ganando más dinero que ellos. Veremos cómo sigue.
¿Qué problema hubo con Nick Jago? Con tantas idas y vueltas parecía que tenían una relación especial.
El empezó a escribir sus propias canciones, con la guitarra. Por un tiempo nosotros le dijimos “tráelas y vamos a intentar trabajar en ellas, como una banda”. Pero él no estaba interesado en eso, no quería hacerlo de esa manera, quería tener su propia banda. Entonces tomó ese camino. Antes de hacer eso ya había dejado bien en claro que no estaba feliz haciendo lo que estaba haciendo. Le dijimos “si estás infeliz…“, bueno, nadie seguiría haciéndolo. Ahí es cuando todo se transforma en un trabajo, ¿sabés?, y eso es muy triste. Por eso es que nos metimos en esto, para no tener un trabajo (risas). Entonces quiso hacer sus cosas. Yo lo apoyé, traté de ayudarlo con la grabación. Creo que aun está trabajando en eso, la verdad que no estoy seguro.
¿Cómo eligieron a Leah Shapiro y que tal se llevan musicalmente?
Hicimos un tour con una banda en la que ella tocaba, una banda que se llama Dead Combo. Hicimos 2 tours con ellos, y pensamos que ella tocaba increíble. Creaban una especie de poder entre los músicos. Aun teníamos a Nick en ese momento, pero él ya tenía esa idea de hacer otras cosas. Entonces cuando Nick se fue, Robert la llamó y le preguntó si se estaba dispuesta a aprenderse alguna canción. Y las aprendió, y las aprendió muy bien. Mientras trascurría el tour estaba tocando muy bien, se empezó a sentir cada vez más cómoda. El siguiente paso fue ver si podíamos escribir juntos, y eso es lo que hicimos en este disco, mes a mes escribir y ensayar. Y lo que tenemos para este disco es lo que escribimos con ella. Eso es lo que tenía que pasar, no son canciones que trajimos Robert y yo para decirle qué tocar. Y creo que ella lo hizo genial. Robert y yo somos afortunados de haber podido solucionar eso rápido, todavía podríamos estar buscando un baterista. Realmente es inusual que suceda dos veces en tu vida eso de encontrar alguien con quién tocar música.
Por los comentarios que me llegan, los fans suelen quedarse tomando una cerveza con vos después del show y conversando. No te enganchas en la onda del rockstar, ¿no?
Bueno, trato de no hacerlo, porque sé que lo tengo en mi (risas). Soy un forro, absolutamente (más risas). Si a eso te referís con rockstar, “un forro”, sí, soy eso. Bueno, no sé (se pone serio), se puede ver de muchas maneras, pero la realidad es que no me metí en esto para encerrarme en un colectivo o en el VIP de un boliche. No estoy en esto para eso (se ríe). Estoy en esto para tratar de conectarme con la gente, y tal vez aprender algo mientras, ¿sabés? Y esa es la manera en que trato de hacer esto, hablando con la gente y tratando de acercarme un poco, y ver cómo es la vida en otros lugares.
¿Dirías que “Baby 81” define el sonido y el estilo de la BRMC?
(Piensa bastante) No, la verdad que no veo a los álbumes de esa manera. Aun tengo en mi cabeza que hay más lugares donde ir, entonces no creo que mirando hacia atrás haya mucho para pensar. Solo estoy feliz de que hayamos podido hacer eso en los discos. En cada disco hicimos lo mejor que pudimos, y nos rompimos el culo trabajando, y estoy orgulloso de eso. Pero al mismo tiempo, lo que te tiene andando es tener otro lugar para alcanzar. Sea escribiendo, o grabando, o mezclando todos los elementos anteriores, hay un lugar al que querés llegar, y al que querés llevar a la gente también. Entonces, ninguno de los discos nos definen, son instantáneas del lugar al que con suerte estamos yendo (se ríe).
¿Qué más podes contar del próximo disco?
Bueno, no hay nada extremo sucediendo. No estamos haciendo “The Effects of 333” (risas). Estamos escribiendo canciones, esperemos que estés contento con eso (risas). La escena en la que estamos es la misma de cada disco, tenemos muchas ideas, vamos viendo cuales llegan hasta el final y las grabamos. Vamos a seguir intentando agregar elementos de cosas que nos gustan, sea psicodelia o rock and roll sucio, y claro que cosas acústicas. Pero junto con eso va a haber un sentimiento tribal, ese tipo de conexión profunda.
¿Tribal en cuanto a la percusión?
Sí, de alguna manera. Pero también en la manera de…¿cuál es la palabra?…eso de moverse todos juntos, que se vuelve algo estilo meditación…como un mantra. Hacía ahí estamos yendo.
-
johanna rodriguez

































